viernes, 14 de octubre de 2011

La educación virtual y su significado


EDUCACIÓN VIRTUAL: AULAS SIN PAREDESDR. RAFAEL EMILIO BELLO DÍAZ
 Las nuevas tecnologías de la información y de las comunicaciones
posibilitan la creación de un nuevo espacio social-virtual para
las interrelaciones humanas , este nuevo entorno, se está desarrollando en el área de educación,  porque posibilita nuevos procesos de aprendizaje y transmisión del conocimiento a través de las redes modernas de comunicaciones.
Este entorno cada día adquiere más importancia, porque para ser activo en el nuevo espacio social se requieren nuevos conocimientos y destrezas que habrán de ser aprendidos en los procesos educativos.
Además adaptar la escuela, la universidad y la formación al nuevo espacio social requiere crear un nuevo sistema de centros educativos, a distancia y en red, así como nuevos escenarios, instrumentos y métodos para los procesos educativos.
Por muchas razones básicas, hay que replantearse profundamente la organización de las actividades educativas, mediante unnuevo sistema educativo en el  entorno virtual.
El nuevo espacio social tiene una estructura propia, a la que es preciso adaptarse.
El espacio virtual, que le llamo aulas sin paredes,  cuyo mejor exponente actual es la red Internet, no es presencial, sino representacional, no es proximal, sino distal, no es sincrónico, sino multicrónico, y no se basa en recintos espaciales con interior, frontera y exterior, sino que depende de redes electrónicas cuyos nodos de interacción pueden estar diseminados por diversos países.
 Este entorno de multimedias  no sólo es un nuevo medio de información y comunicación, sino también un espacio para la interacción, la memorización y  el entretenimiento.
 Precisamente por ello es un nuevo espacio social, y no simplemente un medio de información o comunicación.
Por ello, cada vez  es preciso diseñar nuevos escenarios y acciones educativas, es decir, proponer una política educativa específica para el entorno cibernéticoAunque el derecho a la educación universal sólo se ha logrado plenamente en algunos países, motivo por el cual hay que seguir desarrollando acciones de alfabetización y educación en el  entorno real. Este exige diseñar nuevas acciones educativas.
Debemos proponernos capacitar a las personas para que puedan actuar competentemente en los diversos escenarios de este entorno. Por ello, además de aplicar las nuevas tecnologías a la educación, hay que diseñar ante todo nuevos escenarios educativos donde los estudiantes puedan aprender a moverse e intervenir en el nuevo espacio telemático.
 El acceso universal a esos escenarios y la capacitación para utilizar competentemente las nuevas tecnologías se convierten en dos nuevas exigencias emanadas del derecho a que cualquier ser humano reciba una educación adecuada al mundo en el que vive.
 LA HIPÓTESIS DE LOS  ENTORNOS
Las nuevas tecnologías de la información y de las comunicaciones están transformando  la sociedad , y en particular los procesos educativos.
 Las redes digitales  son parte de ese cambio social, pero hay que tener en cuenta  muchas tecnologías coadyuvantes.
El teléfono, la radio y televisión, el dinero electrónico, las redes telemáticas, las tecnologías multimedia y la realidad virtual sontecnologías a tener en cuenta.
La Pedagogía  habla de educación para los medios, de alfabetización audiovisual y de alfabetización informativa.
Las Nuevas Tecnologías  posibilitan la construcción de un nuevo espacio social.
La autística virtual, cuya estructura es muy distinta a la de los entornos reales o  naturales  y urbanos  en donde tradicionalmente se ha desarrollado la vida social, y en concreto la educación.
Dicha transformación es lo suficientemente importante como para que pueda ser comparada con las grandes revoluciones técnicas  como la escritura, imprenta, que  transformaron  la educación.
 Además, incide en el  conocimiento humano.
Es por estas cuestiones es que comienza a hablarse de la Sociedad de la Información y del conocimiento.
 Las redes educativas virtuales son las nuevas unidades básicas de dicho sistema educativo, que incluye el diseño y la construcción de nuevos escenarios educativos, la elaboración de instrumentos educativos electrónicos y la formación de educadores especializados en la enseñanza en el nuevo espacio social.
Las interrelaciones educativas en los entornos reales o naturales suelen ser presenciales, están basadas en la vecindad o proximidad entre los actores o interlocutores y requieren la coincidencia espacial y temporal de quienesintervienen en ellas.
En cambio, el espacio virtual, cuyo mejor exponente actual es la red Internet, no es presencial, sinorepresentacional, no es proximal, sino distal, no es sincrónico, sino asincrónico, y no se basa en recintos espaciales con interior, frontera y exterior, sino que depende de redes electrónicas cuyos nodos de interacción pueden estar disemina-dos en distintos lugares.
 En el nuevo milenio,  las redes telemáticas son la expresión más desarrollada del entorno virtual debido a su carácter multimedia, muy importante a efectos educativos, y al grado de interactividad.
Han surgido nuevas tecnologías de memorización, archivo y documentación, y  la realidad virtual abre nuevas posibilidades para el desarrollo de procesos perceptivos y sensoriales.
 A través de las redes electrónicas es posible  teletrabajar, entretenerse, investigar y hacer arte, entre otras muchas cosas. El  entorno virtual es un nuevo espacio social porque  actividades sociales pueden desarrollarse en  redes, no sólo en los hogares, instituciones o empresas.
Al apoyar una política educativa específica para la aulística virtual  no se pretende que vaya a sustituir la que ya se lleva a cabo en la sociedad actual. Las Universidades y  escuelas seguirán existiendo.
 Lo que podría ocurrir es que a los centros académicos se les superpongan redes educativas digitales a través de las cuales se desarrollarían procesos educativos del entorno virtual, complementarios a los entornos reales.
 El derecho a la educación universal tiene que ampliarse, porque los espacios sociales se han ampliado. Lo cierto es que el entorno digital emergente exige diseñar nuevas acciones educativas, complementarias a las ya existentes.
 No basta con enseñar a leer, escribir y hacer cálculos matemáticos, además de introducir conocimientos básicos de historia, literatura y ciencias. Todo ello es necesario y lo seguirá siendo  en los espacios naturales y urbanos en los que tradicionalmente se ha desarrollado la vida social.
Pero de manera progresiva, gran parte de la vida social se desplegará en el espacio electrónico y virtual, y por eso es preciso implementar la escuela tradicional con una escuela  digital y virtual.
 La sociedad de la información requiere un nuevo tipo de alfabetización, o, mejor, la adquisición de nuevas habilidades y destrezas para intervenir competentemente en el espacio cibernético.
 La hipótesis de los diferentes entornos implica la irrupción de un nuevo ámbito social en el que hay que saber moverse y actuar. De ahí la necesidad, de plantearse nuevos retos educativos. 

Reflexionemos...


Neil Postman

Neil Postman fue profesor en la Universidad de Nueva York, y conocido por sus escritos sobre la comunicación y su mundo. El libro que hoy comento es editado en español en 1991, publicado en inglés en 1985, o sea que han pasado 27 años desde entonces, y quizá algunos piensen que no merece el esfuerzo de leerlo o de releerlo, si ha quedado por ahí perdido en algún estante de la biblioteca. Pues bien, yo creo que sí es bueno hacerlo, y que con los años sus anticipaciones se han hecho, tristemente, más realidad aún, si cabe.
Cuando dice, y ojo está pensando en fenómenos de los principios de los ochenta, “…¿hay en nuestro país algún publico que pueda soportar siete horas de exposición? ¿O cinco, o tres? ¿Sobre todo sin ilustraciones de ningún tipo?(pag.50) uno piensa si hay gente en nuestro país que sea capaz de llegar a las tres horas… o a las dos… o a la una…
El grado de concentración de la gente ha ido disminuyendo de tal manera y en forma tan masiva que el público del siglo XIX al que Postman toma como patrón nos parece increíble: “El 21 de agosto de 1858, tuvo lugar en Ottawa, Illinois, el primero de los siete famosos debates entre Abraham Lincoln y Stephen A. Douglas. El acuerdo era que Douglas hablaría primero durante una hora; que Lincoln tendría una hora y media para responder, y luego Douglas dispondría de media hora para la réplica correspondiente. Este debate era considerablemente más corto que aquellos a los que los dos hombres estaban acostumbrados. En efecto, se habían enfrentado varias veces con anterioridad y todos sus encuentros habían sido mucho más largos y agotadores. Por ejemplo, el 16 de octubre de 1854, en Peoria, Illinois, Douglas pronunció un discurso de tres horas, al que Lincoln había acordado responder. Cuando llegó el turno de Lincoln, éste recordó a la audiencia que ya eran las cinco de la tarde y que probablemente necesitaría tanto tiempo como Douglas quien, a su vez, estaba comprometido a rebatirlo. Por consiguiente, propuso que la audiencia se retirara para cenar y que retornara descansada para escuchar otras cuatro horas de argumentación. La audiencia aceptó amablemente la propuesta y las cosas sucedieron tal como Lincoln había señalado” (pág.49)
En este siglo la audiencia no sólo tiene menor poder de concentración, digamos una fracción minúscula de la que se poseía hace ciento cincuenta años, sino también carece de lenguaje y de hábitos para entender lo que se intenta transmitir. Los estudiantes se asombran desagradablemente frente a libros demasiado gordos, digamos de unos cinco centímetros o más de grosor cuando éstos eran normales en los claustros universitarios hace pocas décadas atrás. Cuando el profesor tiene que desarrollar un tema complejo suele pedir un esfuerzo extra de atención y paciencia, como si temiera que las cabezas de sus discípulos amenazaran explotar sin una disposición adecuada del estudiante. Por supuesto los discursos públicos sólo son largos cuando se busca, expresamente, que nadie escuche mucho, ya que hay poco que decir.
El mundo de la televisión e Internet ha traído una gran cantidad de información hasta nuestros hogares, pero el resultado como dice Postman es que los estadounidenses son los mejor entretenidos y, probablemente los peor informados del mundo occidental” (Pág.110). Si quitamos la referencia a la nacionalidad, la afirmación es válida también para los europeos. En realidad, como dice el autor un poco más adelante “la televisión está alterando el significado de la expresión “estar informado”, al crear un tipo de información, que para ser más exactos, habría que calificar como desinformación. Y estoy empleando esta palabra casi en el mismo sentido en que es utilizada por los espías de la CIA o de la KGB. La desinformación no significa información falsa, sino engañosa, equivoca, irrelevante, fragmentada o superficial; información que crea la ilusión de que sabemos algo, pero que de hecho nos aparta del conocimiento”.
Esta clase de desinformación es la habitual en nuestros medios. Hay que ver con que pasión se lanzan los periodistas a “auscultar la calle” y transmitirnos por la tele los tópicos que la gente tiene sobre aquellos temas con qué justamente nos ha alimentado la propia televisión. Estos reportajes parecen “exámenes” para comprobar si el público ha alcanzado el nivel de estupidez que se buscaba provocar con los informativos. Y hay que reconocer que la mayoría aprueba el examen con nota.
La desinformación actual tiene su filosofía, o su marco conceptual por así decirlo, en el diseño de los anuncios publicitarios. La forma de hacer publicidad es también la forma de presentar las noticias y naturalmente los efectos se parecen. Escribe Postman: “el anuncio nos exige que creamos que todos los problemas se pueden resolver rápidamente y que se pueden resolver aún más rápido con la intervención de la tecnología, la técnica y la química”. Esta filosofía implícita nos llega a través de la múltiple exposición a miles de anuncios de toda clase. El resultado está cantado, según Postman, “una persona que ha visto un millón de anuncios en la televisión podría muy bien creer que todos los problemas políticos tienen, o podrían tener, soluciones rápidas a través de medidas sencillas. O bien que no debe confiar en el lenguaje complejo y que todos los problemas se prestan a ser expresados teatralmente, O que la discusión es de mal gusto y que sólo conduce a una incertidumbre intolerable. Tal persona también puede llegar a creer que no es necesario establecer una línea de separación entre la política y los demás aspectos de la vida”.
La mezcla de todo, típico de la publicidad lleva a creer, paulatina e inconscientemente, que la política es también un juego con soluciones sencillas y que si éstas no llegan sólo puede deberse a la acción de poderes maléficos que ganan con el conflicto. Como si todo conflicto fuese sólo el resultado de malos entendidos y acciones deliberadas siniestras. Lo que Postman observa y critica en USA aquí, en España, podemos verlo ahora al cubo. Sólo era cuestión de tiempo que se extendiera esta manera de entender la realidad. Sería interesante pensar en los conceptos que subyacen en nuestras series más populares, en los discursos políticos con más aceptación y en las propuestas que hacen las diversas organizaciones cívicas. A lo mejor lo que descubrimos no nos tranquiliza nada… pero cuanto más pronto nos demos cuenta, más pronto seremos conscientes de adonde nos lleva este divertimiento colectivo. Evidentemente la primera medida que un preso debe tomar para escapar… es reconocerse como preso.
Ficha Bibliográfica:
Postman(1985), Neil Postman, “Divertirse Hasta Morir. El discurso público en la era del show business”, Traducción de Enrique Odell, Ediciones De La Tempestad, Barcelona, 1991 pp.191, Tit.Orig: Amusing Ourselves To Death.Public discourse in the age of Show Business. Viking Penguin Inc. New York

viernes, 7 de octubre de 2011

Las NTICs en nuestra vida diaria. Debemos ser reacios o realistas?

Disculpen me olvide agregar la direccion de la lectura pero aqui les va:
http://www40.brinkster.com/celtiberia/neilpostman.html

Las NTICs en nuestra vida diaria. Debemos ser reacios o realistas?

Las nuevas tecnologías y  sus aplicaciones ya forman parte de nuestra vida diaria y aunque muchos lo vean como una contingencia tecnológica peligrosa la realidad es que a corto plazo, y como futuros actores activos en el campo educativo debemos enfrentar que nuestra población estudiantil es una población digital. Neil Postman nos da 5 advertencias que creo son muy importantes para tomar en cuenta. Les envió la dirección para que puedan disfrutar de esta lectura y me den su punto de vista.